Miles
de personas regresaron hoy a la plaza Taksim de la ciudad turca de
Estambul convocadas por dos sindicatos, en la sexta jornada de
protestas contra el Gobierno del primer ministro Recep Tayyip
Erdogan.
Los manifestantes, que marcharon desde dos lugares diferentes de
esa ciudad con banderas rojas y blancas, invadieron la plaza que
desde hace días es el centro de las expresiones de descontento con
el Ejecutivo islamista conservador.
También en la capital turca se concentraron unas 10 mil personas,
algunas de ellas portando imágenes de Mustafa Kemal Ataturk, el
fundador de la
Turquía moderna, y con gritos de "!Esta nación no se inclinará
ante ti!", dirigidos al primer ministro.
Las protestas tuvieron su primer momento el 27 de mayo en
Estambul, con una sentada contra los planes urbanísticos del
Gobierno para una de las pocas zonas verdes del centro de la mayor
ciudad de Turquía.
Tanto la plaza Taksim como el aledaño parque Gezi devinieron
espacio festivo en el que priman las proclamas contra el Gobierno
islamista moderado de Erdogan, quien es acusado de autoritarismo y
de querer islamizar la sociedad turca.
De acuerdo con los organizadores de las protestas en ese
centrourbanístico, continuarán su lucha hasta que las demandas sean
satisfechas a través de medidas tangibles.
En un comunicado de prensa emitido después de las conversaciones
sostenidas hoy en Ankara con el viceprimer ministro Bulent Arinc,
indicaron que exigen a las autoridades la realización de acciones
inmediatas para satisfacer sus demandas.
Las conversaciones entre los manifestantes y Arinc tuvieron lugar
un día después de que el viceprimer ministro pronunciara un discurso
destinado a prevenir la escalada de las protestas, mientras Erdogan,
el principal emplazado en los reclamos, continúa una gira por varios
países africanos.
Además de pedir la liberación de los detenidos, las protestas
exigen que la policía suspenda el uso de gas lacrimógeno y que se
eliminen todos los obstáculos a la libertad de expresión.
También solicitaron que sean removidos los jefes de la policía de
Estambul, Ankara y otras ciudades del país, considerados
responsables de la brutalidad en la represión.
Este miércoles la Asociación de Médicos Turcos confirmó el
fallecimiento de Ethem Sarisuluk, un joven manifestante herido en la
cabeza el domingo en Ankara, y que había sido declarado en estado de
muerte cerebral el lunes.
Según esa entidad, dos personas han muerto por la ola de
protestas en todo el país y unos cuatro mil 100 manifestantes de 12
provincias han resultado heridos, incluidos 43 de gravedad.