WASHINGTON, 5 de junio.— El militar estadounidense Robert Bales se
declaró hoy culpable de asesinar a 16 civiles afganos en el 2012, en
una de las acciones más atroces en la guerra de Estados Unidos
contra ese país asiático.
La declaración de culpabilidad tuvo lugar durante una audiencia
en la base militar conjunta Lewis-McChord, al sur de Seattle, en el
occidental estado de Washington, donde se han celebrado las sesiones
anteriores sobre el caso.
La abogada defensora Emma Scanlan presentó el alegato de
culpabilidad de Bales, quien había firmado una larga relación sobre
las acciones que realizó la noche de los hechos.
Si los letrados que defienden a Bales logran evitar la pena de
muerte para su cliente, este será probablemente sentenciado a cadena
perpetua, señala la cadena CBS.
De acuerdo con la versión de la Fiscalía, el 11 de marzo del 2012
Bales abandonó su base militar en Kandahar, al sur de Afganistán;
fue hasta una aldea cercana, donde atacó a varios civiles, regresó a
la base y después fue a otra localidad similar y asesinó a otros
pobladores, y después incineró la mayoría de los cadáveres.
Las autoridades acusan al militar de asesinar de forma deliberada
y metódica a un total de 16 civiles afganos, nueve de ellos niños,
después de consumir cantidades significativas de alcohol
clandestinamente con otros compañeros. (PL)