La vicetitular de Salud, transmitió un mensaje de aliento a los
colaboradores, a quienes dijo ser "consciente" de lo difícil que
resulta encontrarse lejos de la familia y de la Patria, así como de
que la "labor humanitaria" que ellos realizan "no podría pagarla
ningún dinero en el mundo". Apuntó que justo ahí, radica su valor,
la cual tiene sus "mejores frutos" en el reconocimiento positivo del
pueblo y Gobierno haitianos.
Evocó el pensamiento "constante" que ha tenido el líder histórico
de la Revolución por cómo ayudar a Haití, empeño que materializan
los médicos cubanos con su presencia en la nación caribeña desde
hace casi quince años y aseguró que la Brigada se encuentra en un
momento oportuno para evaluar su contribución al fortalecimiento del
Sistema de Salud e impacto en la calidad de vida del pueblo
haitiano, lo cual definió como "el sueño de Fidel".
En ese sentido, insistió en que los cubanos permanecerán aquí,
mientras las autoridades haitianas así lo dispongan, voluntad
expresada por la máxima dirección de nuestro país y ratificada por
Raúl.
Se interesó por la salud, alimentación, condiciones de vida y
estado de las relaciones interpersonales de los colaboradores, a
quienes convocó a terminar con éxito su misión, para luego regresar
dispuestos a salir nuevamente hacia cualquier otra geografía en la
que Cuba presta su ayuda solidaria y desinteresada.
Conoció detalles sobre los servicios y estado de conservación con
que cuentan las instalaciones de Salud ubicadas en los diez
departamentos del país e intercambió con médicos haitianos y jóvenes
graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina que acompañan a
Cuba en este "noble empeño".
Dijo irse con muy buena impresión de todo lo que ha visto, así
como de la Brigada que ha encontrado, un colectivo unido, con
hombres y mujeres "capaces y comprometidos con su profesión", a
quienes exhortó a continuar trabajando.