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Residuales orgánicos no bien aprovechados
Lisandra
Díaz Padrón
MAYABEQUE.—
En la ronera Havana Club, ubicada en San José de las Lajas, la
preocupación por el medio ambiente es una máxima. De su fabricación
nace un residual orgánico que provoca gran efecto contaminante a la
flora y fauna, excedente que se conoce como vinaza por la
fermentación alcohólica.
Detrás de las propiedades de esta u otra bebida derivada, existe
la lucha por buscarle un camino a la vinaza, lo cual se convierte en
un problema si bien por cada hectolitro de alcohol a partir de miel
final, se obtienen 15 hectolitros adicionales, que en muchos lugares
son vertidos sin ningún tratamiento en ríos, lagos, presas y
canales, contaminando fuentes de aguas superficiales y subterráneas.
En cambio, su riqueza en minerales propicia que se aplique como
fertilizante, especialmente en el cultivo de la caña de azúcar.
Otros estudios demuestran su factibilidad para la producción de
biogás, combustible, y como suplemento alimenticio animal.
Desde la
Ronera
Alejandro Morón Vázquez, director de Calidad, Seguridad y Medio
Ambiente de la ronera de San José, opina que la entidad muestra
preocupación por el tema de la vinaza, de ahí que hayan surgido
alternativas desde que en el 2007 se puso en marcha la fábrica.
En su comienzo, el plan era utilizar este residual en la caña que
bordeaba la fábrica. Pero con la reducción de los centrales
azucareros, estos cultivos se sustituyeron por otros y no era
interés de la dirección de la agricultura emplearlos de forma
alternativa en otras plantaciones, explicó Morón.
Entonces, los planes para la vinaza tuvieron que cambiar. Surgió
así la unión con el Instituto de Ciencia Animal (ICA), que trajo
otra perspectiva para el empleo del residual. El centro ya había
comprobado sus propiedades como alimento para cerdos y vacas, por lo
que la ronera encontró la manera de encaminarlo sin dañar el medio
ambiente.
En la ronera se le agrega levadura muerta al proceso de
fermentación, y ello posibilita que la vinaza tenga elevados niveles
de proteína de maíz o la soja. Además, es utilizada como base del
pienso para animales. Pero la resistencia al cambio y las
condiciones de almacenamiento del producto hacen que este permanezca
por mucho tiempo en la fábrica.
El pro y el contra
Son muy pocos quienes ven en la vinaza una opción factible para
alimento animal. Ante las dificultades para lograr producir comida,
sobre todo en épocas de sequía, el residual pudiera aliviar la
situación alimenticia del ganado, del porcino y hasta del renglón
avícola.
A su paso, el proyecto ha encontrado no pocos obstáculos, ya sea
por desconocer sus propiedades o por condiciones materiales para
aprovechar sus beneficios. Morón explica que en diversas ocasiones,
la destilería no ha podido volver a arrancar por tener al límite el
tanque de su almacenamiento.
Durante las épocas de seca las empresas agropecuarias lo pedían,
pero al regresar el periodo lluvioso, el residual volvía a
acumularse. La vinaza es altamente ácida, por lo que no puede
almacenarse en depósitos de hierro, sin existir tales exigencias en
la mayoría de las entidades.
La búsqueda de soluciones para impulsar la aceptación de este
recurso sigue en pie. Para ello la ciencia cubana aporta su grano de
arena, y así LABIOFAM se sumó al empleo de esta alternativa. Lo
ideal sería poder ofrecer con mayor rigor la marcha de este
programa.
Hace más de un mes, pese a la insistencia de esta reportera, se
solicitaron más elementos y no se pudo obtener información del
Departamento de Desarrollo, quienes, según informaron, eran los
encargados de dar una respuesta.
Hasta la fecha las gestiones han sido en vano en cinco ocasiones.
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