DAMASCO.—
Siria calificó hoy de parcializado y carente de objetividad el
informe de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos,
Navanethem Pillay, a la hora de abordar los acontecimientos en el
país.
El Delegado Permanente de Siria ante la sede de Naciones Unidas
en Ginebra, Faisal al-Hamui, condenó el informe presentado el martes
por Pillay ante el Consejo de Derechos Humanos y agregó que la alta
funcionaria obvió el derecho del Estado sirio a proteger su pueblo.
Pillay tergiversó la situación en la ciudad de Qsseir, se refirió
a masacres cuya responsabilidad achacó al gobierno 20 días antes del
inicio de la ofensiva que tiene lugar allí contra bandas
mercenarias, lo cual significa una instigación irresponsable y
rechazable, remarcó el comunicado reproducido aquí por medios
nacionales.
Al-Hamui consideró que la funcionaria dramatizó en grado sumo la
situación que tiene lugar en la estratégica región del centro del
país, ya que habló en su informe de la muerte de centenares de
civiles lo cual no tiene que ver con la realidad, desmintió.
El delegado sirio emplazó a la Alta Comisionada y "a todos los
falsos testigos consultados por su equipo", a presentar una sola
prueba sobre sus alegaciones.
Las presuntas fuentes utilizadas ocultaron a la Alta Comisionada
que el Gobierno sirio permitió a los civiles que salieran de la
ciudad Qsseir bajo su protección y conminó a los irregulares a
deponer sus armas y normalizar su estado jurídico sin menoscabo de
sus vidas antes de iniciar la ofensiva, subrayó.
Sin embargo, algunos armados insistieron en combatir y retuvieron
a miles de civiles para usarlos como escudos humanos, en franca
violación de sus derechos humanos, agregó.
Al-Hamui deploró que la funcionaria pasara por alto en su informe
la presencia en territorio levantino de mercenarios extremistas de
más de 30 nacionalidades, ni condenara el papel activo que juegan
los gobiernos de Catar y Turquía para financiarlos y armarlos.
Tales procedimientos constituyen un peligroso y preocupante
antecedente en la labor de la ONU y la Oficina del Alto Comisionado
de Derechos Humanos, lo cual perjudica la imagen de dichas
instituciones, advirtió.
El diplomático sirio aseveró además que la continua petición de
Pillay de remitir el dossier sirio a la Corte Penal Internacional es
un tema que supera su mandato, y señaló que ella está al tanto de
los esfuerzos de Damasco para investigar los crímenes perpetrados
durante los dos años de conflicto.
Siria ha cooperado con el Alto Comisionado de Derechos Humanos en
este periodo, pese a la intencionada negligencia que manifestó su
oficina ante todos los documentos e informaciones presentadas por
nuestras autoridades, lo que trasluce una actitud imparcial, no
profesional e irresponsable, concluyó el texto.