Jorge Reyes, contrabajo y ambición

Pedro de la Hoz

Desde el contrabajo Jorge Reyes ha pensado toda la música. Respeta y cultiva la función del instrumento como uno de los pilares de la base rítmica en la mayoría de las especies de las músicas populares de los pueblos de nuestro hemisferio, desde el jazz hasta el tango, pasando por nuestros sones y boleros, y domina a la perfección la técnica de ejecución en los usos de la música clásica occidental.

Foto: Yander Zamora
Momento muy especial: los poemas de Nancy Morejón leídos por la autora acompañados por un memorable Bésame mucho.

Pero en su ambición —léase esta palabra en su más noble contenido—, Jorge ha querido atribuir nuevos papeles al contrabajo acústico, no solo como solista sino instrumento dialogante con voces diversas.

Ese gustazo —además de una demostración de sobrada maestría— se lo concedió a lo largo del concierto que protagonizó el pasado domingo en la sala Covarrubias en la recta final de Cubadisco 2013. Si hubiera que señalar alguna falta a la entrega, tendría que apuntar al exceso de la producción, cuya dilatada duración abrumó al auditorio. En todo caso no fue este el único espectáculo de proporciones mastodónticas en el evento, lo cual debe ser tomado en cuenta por los organizadores. Como también habrá que adoptar medidas para que el despliegue técnico de los equipos de filmación que deben llevar los espectáculos a todo el país mediante la TV no distraiga ni moleste a los espectadores.

Vayamos a la almendra artística de la ofrenda de Jorge Reyes. Más que una reseña puntual del largo pero fructífero aporte de los coprotagonistas del concierto —por la escena desfilaron desde las establecidas Beatriz Márquez y Eva Griñán hasta Luna Manzanares y Tammy López, voces del nuevo siglo—, interesa resaltar la capacidad del contrabajista para transitar de uno a otro estado de gracia, subrayando un matiz aquí, creando determinada atmósfera acá, dibujando por un lado una melodía en contrapunto y acentuando por el otro un concepto rítmico. Pudo ser virtuoso —lo es— pero eligió la expresión.

El concierto alcanzó rango internacional con la presencia del pianista Abdón Alcaraz y la cantautora Verónica Sobrino, de España; la chilena María Paz, que merece seguimiento, y los brasileños Ana Luiza y Luis Felipe Gama.

 

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