Zonas agrícolas de la Cuenca del Cauto y la Llanura
Habana-Matanzas serán incorporadas durante el presente año al
proyecto de manejo sostenible de tierras, dirigido a mitigar la
degradación de los suelos, uno de los principales problemas
ambientales de la nación.
La ingeniera Nery Urquiza Rodríguez, coordinadora del Programa de
Asociación del País para la Lucha contra la Desertificación y la
Sequía, manifestó a Granma que ello precisa integrar el
trabajo multidisciplinario de todas las instituciones vinculadas con
el uso de los recursos del suelo, agua y bosques, pues existe una
estrecha interrelación entre esos sectores y los problemas de cada
uno no pueden atenderse de manera separada.
Hasta el momento el citado proyecto muestra resultados
alentadores en municipios de las provincias de Pinar del Río y
Guantánamo, que incluyen el empleo de tecnologías de labranza
mínima, selección de los cultivos a sembrar en correspondencia con
las características físicas y químicas del terreno, y la
disponibilidad de agua, el uso de fertilizantes orgánicos, y una
mayor presencia de variedades de frutales y vegetales.
También resulta de interés mencionar la incorporación del
concepto de manejo sostenible de tierras en el ordenamiento
territorial a nivel local, así como en las universidades y centros
pedagógicos.
Según explican los especialistas, se trata de un modelo de
trabajo adaptable a las condiciones de un entorno específico, que
permite el uso de los recursos disponibles en función de un
desarrollo socioeconómico dirigido a satisfacer las necesidades
crecientes de la sociedad, y garantizar el mantenimiento de las
capacidades de los ecosistemas.
Las experiencias de Cuba en esta esfera serán presentadas en la
IX Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo, que
tendrá lugar en La Habana del 8 al 12 de julio venidero.