La
inversión extranjera en América Latina y el Caribe creció durante
2012 a un monto récord de 173 mil 361 millones de dólares, para el
6,7 por ciento por encima del año anterior, informó la CEPAL.
El reporte de la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL) significó la inversión extranjera directa (IED) como
indicador significativo para el desarrollo de la región, pese a un
declive global en este acápite económico.
Tales datos destacan este viernes, coincidente con opiniones de
economistas que ven con buenos ojos un despuntar de esta parte del
mundo, tanto en materia de reformas sociales, como en aspectos
financieros.
El informe ubica entre las razones de ese incremento al
crecimiento económico sostenido de la región, los altos precios de
las materias primas y el aumento de la rentabilidad de las
inversiones para la explotación de los recursos naturales.
La CEPAL señala como tendencia que la IED transita hacia la
explotación de recursos naturales, en particular en Suramérica,
cuando el papel de las manufacturas es limitado, excepto en Brasil y
México.
Brasil, pese a un descenso del dos por ciento, continua como el
principal receptor de IED a razón de 65 mil 272 millones de dólares
el año pasado, 41 por ciento del total de la región.
Por su parte, la inversión directa de naciones latinoamericanas y
caribeñas en el extranjero subió el 17 por ciento hasta colocarse en
los 48 mil 704 millones de dólares, dos por ciento por encima de la
nota histórica de 2010.
Durante la más reciente década Brasil, Chile, Colombia y México
constituyen los principales emisores de inversión, pero en 2012 solo
México y Chile acapararon la mayor parte de dicho indicador.