LA
HABANA.— Las bicicletas han perdido en algo el protagonismo en la
vía, tal como lo alcanzaron en la década de los 90 durante el
período especial vivido en Cuba. Ellas forman parte de la
cotidianidad del cubano.
Es un transporte ligero que nos sirve de ejercicio para la salud,
pero es incompatible con las indisciplinas como la mostrada en la
foto, donde dos jóvenes arriesgan sus vidas a cambio de nada. (J.J.)