El jefe del Departamento de Cardiología Preventiva del Instituto
Nacional de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, profesor Alfredo
F. Dueñas Herrera, lanzó esta pregunta en un evento internacional de
Medicina Interna que se celebra en La Habana: ¿en el diagnóstico y
control de la hipertensión arterial, lo estamos haciendo bien?
La hipertensión es una enfermedad que afecta casi a un tercio de
la población cubana adulta y es un factor de riesgo de dolencias más
graves. Se dice que es de fácil diagnóstico, pero se estima que
aproximadamente un 20 % de la población hipertensa no ha sido
detectado en la actualidad.
Se dice también, indicó el reconocido especialista, que es de
fácil tratamiento; sin embargo, de los que reciben la terapéutica un
alto porcentaje (un 50 %) no están controlados adecuadamente.
"Entonces, ¿qué está pasando?".
Mi criterio muy personal, razonó, es que la población no está
totalmente alertada del riesgo que constituye la hipertensión, no
tiene la percepción del verdadero riesgo de esta enfermedad, de las
consecuencias que le puede acarrear, y citó entre ellas los
accidentes vasculares encefálicos, infartos cardíacos agudos,
lesiones vasculares periféricas, insuficiencia renal, ceguera por
daños a la retina.
Continuó diciendo que el no tener un concepto adecuado del riesgo
que constituye la enfermedad conduce a que no exista preocupación
por tomarnos la presión con la frecuencia debida, o a no mantenernos
adheridos a los tratamientos indicados cuando conocemos que somos
hipertensos.
De manera que el manejo de la hipertensión arterial, consideró,
debe ser "un acuerdo tripartito" en el que participe el personal de
salud, el enfermo y su familia, sobre todo para ayudar a los cambios
necesarios que debe adoptar el paciente en su estilo de vida.
El profesor Dueñas puso de relieve que el tratamiento de la
hipertensión es individualizado, en el que hay que valorar las
cifras de presión arterial, cuál es el estadio de la enfermedad, si
tiene o no algún órgano que presente daños (corazón, riñones,
cerebro); si padece alguna enfermedad concomitante, como la diabetes
mellitus, la obesidad, el tabaquismo, a fin de que la terapéutica se
encuentre ajustada a la situación de salud del paciente.
Aclaró el experto que la Organización Mundial de la Salud sitúa
la obesidad y la adicción de fumar como enfermedades.
El especialista dijo que las personas con hipertensión que se
mantienen controladas por largos periodos pueden ser consideradas,
casi, como si no presentaran esta dolencia. Por el contrario, de
mantener los síntomas "aumenta cada día el peligro de que contraigan
alguna de las complicaciones que origina la hipertensión".
Subrayó el doctor Dueñas que la hipertensión arterial es
denominada con razón "una enfermedad silenciosa", capaz de hacer
daño a nuestro organismo sin presentar síntomas.