WASHINGTON.—
Al menos siete personas permanecen desaparecidas tras la sucesión de
violentos tornados que azotaron anoche el norte de Texas, en el sur
de Estados Unidos.
La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, por su
sigla en inglés) informó que 10 de ellos impactaron varias
poblaciones texanas, uno de ellos de intensidad F4 que dejó además
seis muertos.
Los fenómenos meteorológicos golpearon sobre todo las comunidades
de Granbury y Cleburne, donde alrededor de 120 viviendas quedaron
totalmente arruinadas, de acuerdo con un reporte de la cadena CNN.
La fuerza de los vientos derribó casas, autos y árboles, y unas
100 personas resultaron heridas, según señaló Matt Zavadsky,
portavoz de la compañía Salud MedStar Mobile, que envió tres
ambulancias y un autobús médico de su base de Fort Worth a Granbury.
Hay más de 12 mil casas sin servicio eléctrico en Granbury y el
Metroplex, nombre informal que los habitantes de esta área
metropolitana le han dado a la región en el norte de Texas.
Cada año ocurren unos 200 tornados en Estados Unidos, catalogado
a nivel mundial como el país donde se registran más fenómenos de ese
tipo, y el 85 por ciento de los impactos se producen en las zonas al
este de las Montañas Rocosas, en el Valle de Mississippi, en las
Grandes Planicies del medio oeste o en los territorios del sur.