SAN
JUAN. — La petición al Congreso de Estados Unidos para comenzar un
proceso de anexión de Puerto Rico, se mueve hoy entre
contradicciones internas del liderazgo del Partido Nuevo Progresista
(PNP) y el rechazo de sectores del país.
Para el delegado puertorriqueño, Pedro Pierluisi, el proyecto que
sometió en la víspera ante la Cámara de Representantes federal
pretende una ratificación, mediante una consulta de Sí o No por los
electores isleños sobre si desean que esta nación del Caribe pase a
ser el estado 51 de la Unión norteamericana.
El político boricua propone que se le pregunte al elector si
quiere que Puerto Rico sea admitido como estado de Estados Unidos
que, de ser en la afirmativa la respuesta, requerirá un período de
transición para la entrada en vigor las obligaciones de la anexión.
Tal planteamiento ha sido rechazado por un sector del anexionista
PNP, que preside Pierluisi, al considerar que con esto se da marcha
atrás al proceso plebiscitario realizado en noviembre de 2012,
cuando el 54 por ciento de los electores rechazó la dominación
colonial de Estados Unidos.
En esa consulta la integración plena sacó una mayor cantidad de
votos, frente al Estado libre asociado soberano y la independencia,
mientras que el Partido Popular Democrático (PPD) llamó a votar en
blanco porque no se incluyó al actual Estado Libre Asociado (ELA),
caracterizado como colonial ya que carece de poderes soberanos.
Aunque el anexionismo se aferra al 61 por ciento de los votos
frente a la independencia y el estado libre asociado soberano, ese
porcentaje se queda en poco más del 44 por ciento cuando se suman
los votos en blanco que solicitó PPD, actualmente en el gobierno.
La exsenadora Miriam Ramírez de Ferrer ha llevado la voz cantante
en contra de esta decisión y sus palabras han tenido eco en sectores
vinculados a Ricardo Rosselló, hijo del exgobernador Pedro Rosselló,
quien aspira a desplazar a Pierluisi del liderazgo partidista.
Pierluisi sostiene que su decisión está vinculada a la propuesta
del presidente Barack Obama, que propuso destinar 2,5 millones de
dólares para educar a los electores sobre una nueva consulta de
estatus que defina el futuro de Puerto Rico, aunque ya se plantea
incluir al actual ELA.
Corresponderá al Departamento de Justicia federal, según la
oferta de Obama, examinar la constitucionalidad de las alternativas
de estatus que el gobierno puertorriqueño considere incluir en esa
próxima consulta, que diseñaría la Comisión Estatal de Elecciones.
El presidente del Partido Independentista Puertorriqueño, Rubén
Berríos, aseguró que tanto Pierluisi como el Congreso estadounidense
"saben que la colonia ya fue derrotada", por lo que rechazó la
iniciativa del PNP por ir dirigida a un referendo "entre la
estadidad y la colonia".
El exsenador vaticinó que la legislación presentada por el
comisionado residente de Puerto Rico en Washington, "va camino a un
callejón sin salida".
"El proyecto le da la excusa perfecta al Congreso para no hacer
nada y para que prevalezca el statu quo", resumió el veterano
político.
Para Berríos, "el proyecto de Pierluisi le hace el juego a la
política colonial del presidente Obama y del liderato del Partido
Popular Democrático".