LA
PAZ. — El presidente Evo Morales promulgó hoy la Ley 378, de
Incremento de la Renta Dignidad, la cual beneficiará a cientos de
miles de adultos mayores en el país, y cuestionó la posición de la
Central Obrera Boliviana (COB).
El jefe de Estado destacó las diferencias entre la posición de la
COB y el Gobierno, en cuanto a la Ley de Pensiones, a raíz del
pedido de la organización obrera de exigir un aumento de la
jubilación para los mineros a ocho mil bolivianos (mil 147 dólares)
y a cinco mil (747 dólares) para el resto de los sectores.
"Hay compañeros de la COB que solo piensan en grupos
privilegiados, y el Gobierno defiende el derecho de los
trabajadores, de la mayoría de los trabajadores. Esa es nuestra
diferencia", enfatizó.
Morales recordó también que "hemos aceptado la política para
servir al pueblo. En estos momentos hay marchas y para mí sería
fácil aceptar sus propuestas -las de la COB- para ganarme su
confianza, pero hay que pensar en las futuras generaciones y no en
las próximas elecciones".
"Es injusto que quienes ganan 40 o 50 mil bolivianos quieras
jubilarse con el ciento por ciento, sin pensar en los que ganan mil
bolivianos", reiteró.
El primer presidente indígena del país expresó que "hemos
aprendido a ser responsables con la patria", y reiteró que "nuestra
responsabilidad siempre será favorecer a los que ganan poco".
Lamentablemente estamos enfrentados con algunos compañeros, pero,
eso sí, hay compañeros de la base que no se dejan confundir, afirmó
Morales.
También hizo referencia a las últimas rondas de negociaciones con
la COB y argumentó que los representantes de la organización obrera,
tal vez mal asesorados, no contaban con argumentos técnicos ni
financieros para sustentar sus propuestas.
"Aceptamos el diálogo y no tenían argumentos. Solo han dicho que
es una decisión política. Y no podemos tener una decisión política
si no hay realidad económica. No podemos engañar al pueblo",
reiteró.
El mandatario convocó también "a defender la democracia, al
proceso de cambio. A movilizarnos, a organizarnos" y alertó que
"cuando algunos privilegiados quieren más privilegios, entonces se
enfrentarán al Gobierno, pero lo importante es servir al pueblo".
El presidente recordó también la situación de miles de
trabajadores del campo, explotados por años, sin jubilación, y
obligados a trabajar desde niños hasta la muerte, una de las causas
por las cuales se aprobó la nueva Ley.
Antes, solo el 0,2 por ciento de la población tenía una renta y
ahora con la Renta Dignidad, y los bonos Juancito Pinto y Juana
Azurduy se benefician tres millones de personas, casi el 33 por
ciento de la población, finalizó.