La comunidad internacional, con Europa a la cabeza, prometió a Mali
ayudas por valor de 3250 millones de euros para impulsar su
recuperación tras el conflicto armado en el país y restaurar "un
Estado democrático que sirva para estabilizar la conflictiva región
del Sahel".
"Esta conferencia ha sido un éxito total. Ha ido más allá de lo
que podíamos esperar", reconoció al término de la cita el presidente
interino maliense, Dioncounda Traoré, para quien la unidad
internacional en torno a Mali "marca una nueva etapa en la lucha de
la civilización contra el terrorismo y el narcotráfico".