Era como embestir un molino; lógico tratándose su contrario del
taipeiano Yuan Chih Chuang, sexto del ranking mundial con 2
626 puntos. Así acabó el cubano Andy Pereira, número 207 del
escalafón con 1 737 unidades, su andadura por el certamen universal
de tenis de mesa, en París.
El zurdo de 24 años no pudo con su rival diestro de 32 y cayó 0-4
(5-11, 6-11, 5-11, 6-11). Sucede que a Chuang este deporte le corre
por la sangre, pues antes sus padres igualmente fueron miembros de
las selecciones nacionales de su país. Como aval, encima posee tres
participaciones en Juegos Olímpicos y presencia ininterrumpida en
todas las citas del orbe desde el 2000. ¿Su mejor ubicación
histórica? Tercer escaño en diciembre del 2003.
Para tener una idea de la contundencia de los diez mejores
raquetistas del planeta baste decir que, salvo el japonés Jun
Mizutani, décimo preclasificado y víctima 2-4 del checo Pavel
Sirucek, solo el chino Hao Wang, tercero, perdió un set. El resto,
resolvió abrumadoramente sus cotejos en cuatro parciales.
De cualquier manera, bien por Pereira, capaz de quedarse en el
umbral de los 32 mejores tenistas del mundo.