GUATEMALA.— El Historiador de la Ciudad de Guatemala, Miguel
Álvarez, conversó ante estudiantes e intelectuales sobre las huellas
dejadas aquí por José Martí, quien cayó en combate en Cuba el 19 de
mayo de 1895.
El diálogo del catedrático forma parte de la jornada que culmina
el próximo viernes preparada por el Sindicato de los Trabajadores de
las Artes Plásticas (STAP) en homenaje al 118 aniversario de la
muerte del Apóstol de la independencia de Cuba.
En menos de dos años el joven Martí, que arribó a esta nación en
1877, "conoció mejor nuestra historia que cualquier guatemalteco",
destacó Álvarez.
Comentó sobre las clases del poeta en la Universidad de San
Carlos, en la Escuela Normal para Varones y en la Escuela Central
para Señoritas, así como de su incursión en la Sociedad Literaria El
Porvenir.
"Si solo habláramos del folleto de aquel escritor titulado
Guatemala tendríamos para un semestre", subrayó el académico ante
decenas de espectadores, reunidos en la Casa de la Cultura de la
capitalina zona uno.
Por su parte, el secretario general del STAP, Fernando Minera,
precisó que en esta jornada se pretende hacer resaltar el legado
libertario y anticolonialista de Martí.
El Tercer Secretario de la embajada de Cuba en Guatemala, Julio
Almaguer, invitó a los presentes a ver la película José Martí: el
ojo del canario, en la cual el multipremiado realizador cubano
Fernando Pérez presenta la infancia y adolescencia del
revolucionario.
El panel estuvo moderado por el artista de la plástica César
Samoya, quien también aludió a los valores del insigne
independentista.
Inspirado en lo vivido en este país, Martí escribió aquí su libro
Guatemala, el drama indio Patria y Libertad, mientras pretendió
publicar la Revista Guatemalteca.
De esta solo se conserva su prospecto y dos artículos (Guatemala
en París y Libros Nuevos), que los investigadores contemporáneos
suponen que hayan sido escritos para esa publicación que no llegó a
ser editada.