Varadero.— Paralelo al propósito de incrementar la competitividad
de Cuba en los mercados, este sector asume el desafío de buscar un
crecimiento que permita dinamizar la economía sobre la base de un
programa de desarrollo eficiente.
Se trata de una de las actividades más estables en la aportación
de ingresos externos, tal y como recogen los Lineamientos de la
Política Económica y Social del Partido y la Revolución, un sector
con un papel determinante en la actualización del modelo económico
cubano.
Según trascendió en la edición 33 de la Feria Internacional de
Turismo —que concluyó ayer—, con la apertura de ocho nuevos hoteles
en el 2012 se sumaron 1 261 habitaciones, para completar 60 mil 552.
Este año se inaugurarán otros cuatro hoteles, además de acometer un
proceso de renovación y mejoramiento de la planta hotelera, que
incluye la reposición y ampliación del transporte turístico.
Está prevista también la ampliación de María La Gorda, el inicio
del proceso constructivo en los hoteles Internacional, en Varadero y
Albatros, en Holguín, y la ampliación del hotel Playa Pesquero,
enclavado también en este último territorio.
La estrategia de desarrollo, que procura alcanzar más de 85 mil
500 habitaciones en el 2020, abarca inversiones en Cayo Santa María
y Las Brujas, Cayo Coco y Guillermo, Cayo Paredón Grande y Romano, y
Cayo Cruz, Guajaba y Sabinal.
Según explicó Manuel Marrero Cruz, ministro de Turismo, se lleva
a cabo un fuerte movimiento inversionista para incrementar la planta
hotelera y se realizan reparaciones capitales, remodelaciones y la
diversificación de los servicios extrahoteleros.
También existe un proyecto de tres nuevos hoteles en la playa
Ancón, en Trinidad, y la ejecución del hotel Santa María en el
centro histórico de Camagüey, sin descartar un fuerte impulso al
reordenamiento y desarrollo del polo turístico de Varadero, producto
líder del Destino Cuba, el cual recibe el 44 % de los turistas que
arriban al país.