Este
25 de mayo activistas de varios países participarán en una protesta
global contra el gigante biotecnológico Monsanto, levantando su voz
contra sus excesos dañinos a la naturaleza, los agricultores y los
consumidores.
Un total de 298 ciudades de 36 países del mundo serán el
escenario de una protesta mundial contra Monsanto, cuyos productos
transgénicos, según denuncian los activistas, perjudican la salud,
causando cáncer, infertilidad e incluso defectos en los fetos.
Los activistas, convocados por el movimiento Ocupa Monsanto se
manifiestan contra la falta de investigación gubernamental sobre los
efectos a largo plazo de los productos transgénicos de Monsanto. Es
"un conflicto de intereses" que los activistas explican por el hecho
de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.,
encargada de garantizar la seguridad alimentaria de la población,
"está dirigida por los ex empleados de Monsanto".
Otra causa de la indignación de los activistas es la así llamada
‘Ley de Protección de Monsanto’ (Monsanto Protection Act) que niega
competencia a las cortes de justicia federales para detener
inmediatamente la plantación y venta de cosechas transgénicas.
"Monsanto se ha beneficiado de los subsidios a las empresas y del
favoritismo político. Los agricultores orgánicos y pequeños sufren
pérdidas, mientras que Monsanto sigue con su monopolio sobre el
suministro mundial de alimentos, incluso con sus patentes exclusivas
sobre las semillas", denuncian los activistas.
Los organizadores de las protestas, la mayoría de las cuales se
celebrará en EE.UU., subrayan que se trata de una marcha de carácter
pacífico y advierten a la gente sobre la posible infiltración de
provocadores "contratados para desacreditar a los activistas".