Cuba
figura entre los 16 países que ya alcanzaron la meta de la Cumbre
Mundial de la Alimentación de reducir a la mitad el número absoluto
de personas con hambre.
Esto ha sido posible, según José Graziano da Silva, director
general de la Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura (FAO, sus siglas en inglés),
gracias a la prioridad que el gobierno ha otorgado a garantizar el
derecho a la alimentación y a las políticas que ha implementado.
La propia FAO reconoce que la Isla tiene hoy una situación de
seguridad alimentaria comparable con la de países
desarrollados, al reportar un índice de subnutrición de menos de
cinco por ciento de la población.
Ningún cubano va a la cama con el estómago vacío a diferencia,
incluso, de naciones desarrolladas.
El venidero 16 de junio, Cuba, junto a otros 15 países, recibirá
en Roma el reconocimiento de la FAO en el contexto de la Conferencia
de la institución de Naciones Unidas.
Su anticipación al cumplimiento del objetivo trazado por la
Cumbre Mundial de la Alimentación, es la razón de ese lauro.
En carta enviada al líder histórico de la Revolución Cubana, el
director general de la FAO recordó las palabras expresadas por el
propio Fidel hace más de tres lustros: "las campanas que doblan hoy
por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la
humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente
savia para salvarse a si misma".
Durante su segunda visita a la Isla, da Silva se entrevistó con
el General de Ejército Raúl Castro Ruz, quien ejerce la presidencia
pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños
(CELAC), para mantener el tema de la seguridad alimentaria como
prioridad en la agenda política de la región.
América Latina y el Caribe, de conjunto con la organización de
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, han lanzado
la iniciativa de Sin Hambre 2025.
En este contexto en breve arribará a Cuba una misión de expertos
de la FAO para discutir y avanzar en la agenda de la seguridad
alimentaria de la Celac.
Graziano da Silva destacó la importancia de garantizar el derecho
a la alimentación: \"no puede haber verdadero desarrollo mientras
existan 49 millones de personas que sufren hambre en América Latina
y el Caribe".
El incremento en la producción de alimentos es política
prioritaria del gobierno cubano y se palpa en la enconada batalla
que se libra por hacer producir todas las tierras ociosas y, a la
par, hacer mucho más productivas aquellas en plena explotación.
También ha fomentado la creación de huertos urbanos y suburbanos
para llevar vegetales frescos a la mesa de los ciudadanos, como
parte del programa encaminado a incrementar la producción de
alimentos y sustituir importaciones.
Evitar que los seres humanos mueran de hambre es el noble
propósito de la FAO, al cual se suman los empeños cada vez mayores
de gobiernos e instituciones pues, hacia el 2050, los habitantes del
planeta serán nueve mil millones.