En intercambio con el presidente y los delegados del consejo
popular La Gloria, el miembro del Buró Político del Partido y
vicepresidente del Consejo de Estado recordó que en el consejo
popular, en la comunidad, se concentra todo: el hospital, la
escuela, la estación de policía, las entidades de producción...
E investido de autoridad, con atribuciones y funciones fijadas
por la ley, el consejo constituye una instancia con un papel
controlador y fiscalizador, el cual puede fortalecerse y ser aún más
efectivo, para así contribuir aún mejor al combate contra delitos e
indisciplinas sociales y entronizar de forma invariable la legalidad
socialista.
En estos momentos es de suma importancia el fortalecimiento de
tan significativas estructuras, señaló Lazo, quien también destacó
el valioso rol del delegado de las 14 mil circunscripciones, alguien
encargado de tramitar las inquietudes del pueblo que lo eligió: en
primer caso la máxima jerarquía del consejo popular.
Es una figura, la del delegado, que debe protegerse y no
confundirse su función, pues existe el papel de la administración
del gobierno para solucionar o intentar solucionar determinados
problemas, según las posibilidades económicas. Lo que sí no puede
nunca el delegado es dejar de darle una respuesta al pueblo, dijo.
Lazó reflexionó cómo debemos valorar todo cuanto tenemos en
nuestro país para defenderlo, un tema —señaló— propicio de debatir
en los consejos populares; entorno también básico para enfrentar lo
mal hecho y defender la Revolución desde la comunidad.
Acompañado del miembro del Buró Provincial del Partido, Rodrigo
Rodríguez Zanabria y de la presidenta del gobierno en Cienfuegos,
Mairelys Pernía Cordero, Lazo visitó, además, un centro de
confecciones textiles y participó en un extenso encuentro de
trabajo.