El
balance del derrumbe en Bangladesh de un inmueble donde funcionaban
talleres de la industria textil, la semana pasada, superó los 500
muertos, un accidente que ilustra las condiciones de trabajo de los
obreros contratados por marcas occidentales.
Investigaciones preliminares indican que cuatro enormes grupos
electrógenos colocados en los pisos superiores provocaron el
derrumbe del edificio, al que concurrían miles de personas cada día.
"Cuando estos generadores fueron encendidos después de un corte
de energía eléctrica crearon una vibración, y junto con la vibración
de miles de máquinas de coser, desencadenaron el derrumbe", afirmó
Main Uddin Khandaker, un alto funcionario del Ministerio del
Interior.