Así, a pesar de culminar segundo la fase clasificatoria con 585
puntos, el estreno del nuevo sistema de puntuación en segmentos
finales le deparó el cuarto puesto. En esta ocasión irá con la
presión adicional de ser el campeón olímpico de Londres 2012 y
puntero del ranking de la modalidad con 2 428 unidades.
"Estoy adaptándome a convivir con la presión generada a raíz del
oro olímpico. Desde entonces tengo todas las miradas sobre mí. En el
clasificatorio Centroamericano de Guatemala tenía 28 blancos
certeros hasta el disparo 30 y luego, en los últimos diez, solo
acerté tres. En este tiempo he intensificado el trabajo en el
componente psicológico y la concentración", ahondó el holguinero de
36 años, quien realiza 200 disparos en sus sesiones de
entrenamientos diarias, a razón de 50 para la serie de ocho
segundos, otros tantos en la de seis y 100 destinados a la de
cuatro, pues en ese lapso se realizan las secuencias finalistas.
Serán en definitiva casi 300 atletas de 40 naciones, incluidos 19
medallistas olímpicos, los que afinarán sus miras en la base militar
norteña, de ellos 27 en la modalidad de tiro rápido a 25 metros, la
cual se disputará entre el jueves y el viernes próximos.
Al preguntarle sobre la química con su nueva arma Pardini
mecánica, Pupo contestó: "Con ella me siento muy cómodo, gané en
Granada, España, con 586-32, y luego me quedé fuera en la final
Mundial de Bangkok (noveno con 582). En este año igualé el récord
mundial de 34 unidades en la final del torneo elite de Sancti
Spíritus y ahora quiero cambiar el desenlace del 2011 en Fort
Benning".
Para conseguirlo deberá dejar en el camino al alemán Christian
Reitz, el chino Yuehong Li, el indio Vijay Kumar y los rusos Leonid
Ekimox, Alexander Alifirenko y Alexei Klimov, entre otros hombres
capaces de desenfundar como ningún otro bien rankeado.