La adquisición por Israel de un quinto submarino capaz de portar
armas nucleares es un hecho alarmante, ya que no solo sirve para la
autodefensa, sino que también forma parte de la proliferación de
armamento atómico, según algunos especialistas.
"Es difícil pensar que los submarinos [Dolphin] que Alemania
suministra a Israel son solo para fines defensivos, ya que no existe
ninguna amenaza marítima real" para el país hebreo, considera Jeremy
Corbyn, miembro del Parlamento británico y jefe adjunto de la
Campaña para el Desarme Nuclear.
Israel ya tiene capacidad de lanzar armas nucleares, ya sea en
misiles autónomos o como proyectiles desde los aviones. Si es
necesario los submarinos también podrían utilizarse con ese
propósito, dijo Corbyn a Russia Today.
Por otro lado, el experto admite que si Alemania está
subvencionando la defensa de Israel, esto podría formar parte "de
una intervención militar europea más amplia en el norte de África y
Oriente Medio".
Siguiendo otra teoría, el activista antinuclear estadounidense
Bruce Gagnon considera que los Dolphin llegan a Israel como parte de
una estrategia global de expansión de la OTAN. Además, la creciente
flota submarina israelí obstaculiza cualquier avance del desarme
nuclear. "La comunidad internacional debería arrojar luz sobre la
posesión de armas nucleares por Israel, algo de lo que ni Tel Aviv
ni EE.UU. quieren hablar", asegura Gagnon.
En el actual contexto de tensiones entre Irán, que asegura
desarrollar un programa nuclear pacífico, y países como Israel y
EE.UU., que lo acusan de diseñar bombas atómicas, son frecuentes las
amenazas recíprocas de llevar a cabo un ataque militar entre las
partes del conflicto.