CARACAS.
— El Gobierno de Venezuela repudió hoy las "desmesuradas e
injerencistas" declaraciones del secretario general de la
Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza,
acerca de la reyerta acontecida hace dos jornadas en la sede del
Parlamento de este país suramericano.
A través de un comunicado difundido este jueves por la
Cancillería de la República, el Ejecutivo nacional expresa su
contundente rechazo a las palabras de Insulza, proferidas "en
evidente y estrecha coordinación con voceros del Departamento de
Estado y de la Casa Blanca".
La nota afirma que tales declaraciones del máximo representante
de la OEA parten del "sobredimensionamiento de la lamentable
trifulca" -cuyo saldo dejó varios diputados lesionados-, ocurrida
como consecuencia de "provocaciones de la bancada opositora".
Asimismo, consigna que "se pretende generar la percepción de una
crisis política en Venezuela que amerite su mediación".
Tales pretensiones -indica el documento- son "absolutamente
cínicas e inmorales", pues provienen de "quienes han minimizado e
invisibilizado los graves hechos de violencia fascista, ocurridos
como consecuencia del desconocimiento de los resultados electorales
por parte del candidato perdedor (Henrique Capriles)".
La Cancillería insiste en que nada o poco han dicho estos voceros
sobre los recientes asesinatos políticos de ciudadanos venezolanos,
"víctimas de la intolerancia política y social de la dirigencia
opositora".
"A pesar de este silencio cómplice e inmoral de algunos gobiernos
y organizaciones internacionales, las instituciones democráticas
venezolanas, junto a la conciencia y madurez política del pueblo
formado por el Comandante Eterno Hugo Chávez, lograron conjurar el
comportamiento antidemocrático y violento de sectores de la
oposición", sostiene el comunicado.
Por último, el Gobierno rechaza "cualquier intento de promover
mediaciones no requeridas" y asegura estar dispuesto a "confrontar,
con toda la fuerza que le permite ser un país independiente,
cualquier injerencia, de quienes no tienen moral para hablar de
diálogo, democracia y paz".
El martes último, parlamentarios de oposición desplegaron en la
sede de la Asamblea Nacional una pancarta en la que se leía "Golpe
al Parlamento", lo que fue considerado como un acto de provocación
por la bancada socialista
Tal actitud degeneró en un incidente violento condenado por el
Gobierno y considerado por el presidente del Parlamento, Diosdado
Cabello, como un show previamente montado con el objetivo de
propiciar una intervención internacional.