Las
bandas armadas que se sublevaron el pasado fin de semana con el
objetivo de exigir la inhabilitación política de los colaboradores
del antiguo gobierno de Muamar Gadafi han rodeado este martes el
Ministerio de Justicia de Libia, en Trípoli, y siguen controlando
los accesos al Ministerio de Exteriores, según han constatado medios
de prensa sobre el terreno.
Los milicianos, que exigen una ley que prohíba el acceso a cargos
públicos a los responsables del desaparecido régimen de Gadafi,
rodean Exteriores desde el pasado domingo y han atacado otros
edificios gubernamentales.
El primer ministro, Alí Zaidan, advirtió el domingo de que "estos
ataques no conseguirán tumbarnos". Según un portavoz de los
milicianos, los asaltantes han escogido el Ministerio de Exteriores
porque en este organismo trabajan antiguos colaboradores de Gadafi.
La tensión entre el nuevo Gobierno y las milicias creadas durante
la sublevación que culminó con el derrocamiento de Gadafi no ha
hecho más que aumentar desde que se puso en marcha una campaña para
sacar a estos grupos de sus bases en la capital.