El
Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de Bolivia declaró
constitucional la habilitación del presidente Evo Morales y del
vicepresidente Álvaro García Linera a una nueva postulación en
elecciones generales en 2014. El fallo se asienta en el hecho de que
el primer período de Gobierno en el Estado Plurinacional se toma en
cuenta a partir de la vigencia de la nueva Constitución Política del
Estado, aprobada en febrero de 2009.
El presidente de este órgano judicial, Ruddy Flores, informó en
una rueda de prensa de que el TC falló a favor de la postulación de
Morales, en respuesta a una consulta al respecto remitida a este
organismo por el Parlamento, a instancias del partido de Morales.
"Los siete magistrados han conformado sala plena, de forma
unánime han determinado la constitucionalidad del proyecto de ley
respecto al artículo cuarto", dijo.
La Constitución limita a dos el número de mandatos consecutivos
que puede ejercer un presidente en Bolivia, pero Morales siempre ha
defendido que el primero de sus Gobiernos (2006-2010) no es
computable debido a que tuvo lugar antes de la refundación de su
país y a que no completó el período legal de cinco años.
"Se ha realizado la refundación del Estado como un Estado
Plurinacional que emergió de un poder constituyente que ha generado
una nueva Constitución Política del Estado que contempla un nuevo
orden que contiene la aplicación de la Constitución", comentó Flores
a los periodistas.
Con este argumento, y a pesar de que nunca ha confirmado que será
candidato, Morales ha llegado a asegurar que la consulta al
Constitucional era innecesaria y ha aceptado en numerosas ocasiones
ser proclamado por sus seguidores.
De ser reelegido, Morales gobernaría Bolivia hasta el año 2020 y
se convertiría así en el presidente boliviano que más años ha
permanecido en el poder.
La oposición recibió la noticia con críticas. El senador Bernard
Gutiérrez, jefe de bancada de Convergencia Nacional, dijo que el
fallo deja "mal parado" al Tribunal Constitucional, porque pone en
duda su autonomía e imparcialidad.
"Lo que ha ocurrido es que, como los magistrados le deben el
favor político de sus cargos al partido de gobierno, no han hecho
más que devolver ese padrinazgo que les ha merecido su permanencia
en el poder Judicial", afirmó.