El Foro sobre la participación política que sesiona en Bogotá,
centró este lunes la atención de los delegados de paz del Gobierno
de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), que continúan sentados a la
mesa de diálogos en La Habana para poner fin a más de medio siglo de
conflicto.
El encuentro, que reúne a más de 1 200 representantes de partidos
políticos y movimientos sociales de toda la geografía colombiana,
fue saludado por ambas partes tras su arribo al capitalino Palacio
de Convenciones, sede permanente de los diálogos.
"Todos los procesos de paz exitosos abren las fronteras de la
participación política y ciudadana a las nuevas fuerzas", refirió el
líder de la delegación gubernamental, el ex vicepresidente Humberto
de la Calle.
El enviado de paz del presidente Santos reconoció que, "en el
compromiso de brindar garantías, es útil que el Estado amplíe el
marco de la participación y consolide un estatuto que garantice los
derechos de la oposición".
Precisamente esas garantías para la oposición política conforman
el segundo punto de la agenda pactada en La Habana para las
conversaciones, que aún no han cerrado el primer tema, el
relacionado con la problemática agraria, aunque se han reconocido
avances.
Por su parte, el delegado guerrillero Marco León Calarcá leyó un
comunicado a nombre de las FARC-EP que caracteriza lo que considera
el grupo por participación política.
"La entendemos como participación ciudadana con carácter
decisorio para la construcción de una democracia plena, y no como
legitimadora de procesos amañados y de políticas que ya han sido
delineadas de antemano por las elites", precisó.
La masiva marcha ciudadana del 9 de abril pasado —añadió—, así
como las innumerables expresiones sociales y populares que a diario
se dan en nuestra Patria, son formas de participación política, como
política también es nuestra lucha rebelde.
Después de hacer un recorrido por la violencia política que ha
caracterizado la historia colombiana desde su independencia, el
comunicado subraya que "siempre hemos creído que la guerra civil no
puede ser el futuro de la Patria".
Los guerrilleros insistieron también en su idea de que "una
Asamblea Nacional Constituyente es el mecanismo más idóneo para
refrendar los acuerdos y para reconciliar a la familia colombiana y
avanzar en la reconstrucción de la Patria".