Al menos 55 personas resultaron heridas debido a una fuerte
explosión originada al parecer por una fuga de gas en un edificio de
oficinas en el centro histórico de Praga, en República Checa. La
detonación se produjo cerca del conocido café Slavia, visitado
especialmente por turistas.
Hasta la noche no se habían confirmado los cuatro muertos que
temían las fuerzas de rescate. Debido a la onda expansiva, se
rompieron varios vidrios de edificios linderos y autos estacionados
en el lugar. Por motivos de seguridad, las autoridades evacuaron
varios inmuebles y cerraron el tránsito al famoso puente sobre el
río Moldava. Este tipo de accidente es común en la República Checa
debido a la antigüedad de los gasoductos.