NACIONES UNIDAS, 29 de abril.— El secretario general de las Naciones
Unidas, Ban Ki-moon, condenó hoy el atentado terrorista de este
lunes en Damasco contra el primer ministro de Siria, Wael al-Halaki,
quien resultó ileso.
El titular de la ONU también lamentó la muerte de casi una decena
de personas en ese ataque y considera injustificables las acciones
contra individuos y objetivos civiles, en un comunicado distribuido
por la oficina del vocero oficial de la ONU.
Asimismo, reitera la preocupación de Ban Ki-moon ante "la
continua escalada de la violencia en Siria" con su secuela de
muerte, heridos y detenidos, incluido el reciente secuestro de dos
prominentes religiosos en el norte del país.
La violencia tiene que terminar en Siria y el conflicto debe
avanzar hacia una solución política, reiteró el secretario general,
al insistir en la necesidad de detener el suministro de armas a las
partes enfrentadas. Siria no necesita una mayor militarización y
radicalización de la crisis, sino diálogo y reconciliación,
concluyó.
Hasta ahora ninguna entidad se ha atribuido la autoría del hecho
que dejó considerables daños en las estructuras y vehículos
localizados en los alrededores de la explosión. No obstante, las
autoridades responsabilizaron a miembros de los grupos opositores
armados que practican el terror y buscan causar un violento cambio
de régimen en el país árabe.