La Habana, 11 de abril.— El Grupo empresarial BioCubaFarma,
además de suministrar productos para la salud del pueblo, está
llamado a impulsar el tránsito hacia la economía de alta tecnología,
basada en el conocimiento, afirmó hoy un experto en esta capital.
En el espacio de la Mesa Redonda Informativa, el Doctor en
Ciencias Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular,
destacó que BioCubafarma, de reciente creación, está integrada por
38 instituciones científicas del país, una entidad que responde a
los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la
Revolución.
Remarcó el científico que de este conjunto de centros no solo han
surgido diferentes fármacos y vacunas, sino también un nuevo tipo de
organización económica que investiga, desarrolla, produce y exporta,
es decir, trabaja a ciclo completo y constituye lo que debe ser la
empresa estatal socialista de alta tecnología.
Agustín Lage dijo que Cuba se incorpora a la llamada Revolución
de la biotecnología al mismo tiempo que en el mundo, y recordó que
la primera empresa de ese tipo en el orbe surgió en 1977 en Estados
Unidos.
Solo cuatro años después, en 1981, el Comandante en Jefe Fidel
Castro fundó el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, cuyos
productos tienen notables resultados para la salud de Cuba y
diversos pueblos.
Ponderó la visión estratégica del líder histórico de la
Revolución cubana quien impulsó la creación de otras instituciones
de la industria biotecnológica, cuando pocos líderes políticos en el
planeta hablaban del tema.
Entre los retos más importantes del grupo BioCubafarma figuran,
crecer, en lo cual hay que invertir para modernizar la industria,
llegar a los estándares de calidad muy importantes para proteger a
la población, la diversificación de las exportaciones y desarrollar
nuevos renglones, acotó.
El doctor José Luis Fernández Yero, vicepresidente primero de la
referida organización, dijo que de los 881 productos del cuadro
básico de medicamentos, 583 son de fabricación nacional y el resto
importados.
Los productos de la biotecnología cubana se exportan a más de 50
naciones y los más de 21 mil trabajadores que integran las 38
entidades trabajan para extender el mercado y eliminar las
insuficiencias en el abastecimiento de algunos medicamentos.