Su meritoria labor investigativa, particularmente en esta
institución martiana, su magisterio en la formación de las nuevas
generaciones y sus aportes a la cultura cubana, que han contribuido
al desarrollo de nuestra identidad nacional, son razones que avalan
su legítimo y abundante saber, merecedor de tal reconocimiento.
Enrique Saínz, miembro de la Academia Cubana de la Lengua —y
quien laboró junto a él durante varios años—, en las palabras de
elogio destacó la modestia y sencillez que caracteriza a este
martiano, incansable trabajador.
La doctora Ana Sánchez Collazo, directora del CEM, le entregó la
distinción y una rosa blanca de las que cultivara Martí en sus
versos para los amigos sinceros. Arias García, de 78 años, agradeció
el reconocimiento: "Voy a seguir comprometido con Martí y con
ustedes. No puedo pensar en lo que he hecho, sino en lo que me falta
por hacer", dijo.
El homenaje estuvo presidido por el doctor Héctor Hernández
Pardo, subdirector general de la Oficina del Programa Martiano,
acompañado de colaboradores y otras personalidades invitadas.