LA HABANA, 11 de abril.— Cuba suma 400 trasplantes renales de
donante vivo (aquellos de un familiar de primera línea como padres,
hermanos o hijos), desde que se inició ese proceder en 1979, anunció
el doctor Alexander Mármol, Máster Internacional en Coordinación de
Trasplantes.
El Coordinador Nacional de Trasplante Renal, del Ministerio de
Salud Pública, destacó que ese tipo de injertos se realiza en el
Instituto de Nefrología, en el hospital clínico-quirúrgico Hermanos
Ameijeiras, en el Centro de Investigaciones Médico-Q
uirúrgicas, los tres en la capital, y en el hospital Arnaldo
Milián, de Villa Clara.
Hasta la fecha se han efectuado 5 178 trasplantes renales, de
estos 4 778 han recibido el riñón de un donante fallecido (en muerte
encefálica) y solo el 7,7 % de esas complejas intervenciones han
utilizado un donante vivo, aseveró el doctor Mármol, especialista de
Segundo Grado en Nefrología.
Cuba cuenta con un programa sólido para el manejo de la donación
de órganos y su población es una de las que menos se niega en el
mundo en ese gesto humanitario, dijo.
A nivel mundial la insuficiencia renal crónica es considerada una
pandemia, cada año aumenta desde un seis hasta un 10 %. También se
incrementan las primeras causas de esa dolencia: la Diabetes
Mellitus y la Hipertensión Arterial, pero en Cuba se suma a
demás el crecimiento de la edad de la población cubana, aseveró
Alexander Mármol.