Conocida en Cuba como sicklemia (en inglés), denominación que ha
sido acuñada por el uso, el verdadero nombre de esta enfermedad
hereditaria es anemia falciforme o drepanocitosis, que produce una
destrucción de los glóbulos rojos más rápida que lo normal y
obstrucción de los vasos sanguíneos.
Desde 1983 existe en Cuba un programa de diagnóstico prenatal,
que es único en el mundo, dirigido por el Grupo Nacional de Genética
y cubre a todas las embarazadas de la Isla.
Esto permite a las parejas portadoras de la enfermedad conocer el
diagnóstico de su hijo antes del nacimiento y, previo consejo
genético, la pareja puede decidir continuar o no el embarazo.
Hasta el presente el resultado fundamental de este programa es la
disminución del número de nacimientos de enfermos y, por tanto, la
incidencia de la sicklemia. La esperada para el porcentaje de
portadores actuales y el número de habitantes en Cuba deberería ser
de unos 100 recién nacidos enfermos por año. Sin embargo en la
actualidad solo nacen 10 anualmente.
Todos los niños con diagnóstico confirmado al nacer son enviados
a las consultas de Hematología donde los padres reciben información
sobre la enfermedad y se inicia precozmente el tratamiento y la
prevención de las complicaciones.
Ello forma parte de otro programa nacional, el de Atención
Integral al Paciente con Sicklemia, creado en 1986, que tiene como
objetivo unificar criterios diagnósticos y terapéuticos de la
enfermedad en todo el país y mejorar la calidad y expectativa de
vida de los pacientes.
Un integrante de este Programa de Atención, el hematólogo Sergio
Machín García, jefe de la Clínica Pediátrica del Instituto de
Hematología e Inmunología del Ministerio de Salud Pública, refiere
que la característica distintiva fundamental de este programa es su
alcance nacional —abarca a todos los pacientes del país—, lo cual no
ocurre en ninguna nación del continente. Además es un programa
multidisciplinario que incluye la atención hematológica y de otras
especialidades como ortopedia, estomatología, psicología,
ginecología y obstetricia.
Refiere el doctor Machín que el origen de la sicklemia tuvo lugar
en África, y fue diseminada inicialmente en el mundo por la trata de
esclavos y, posteriormente, por la migración hacia los países más
desarrollados. Esa es la razón por la cual afecta fundamentalmente a
personas de la raza negra sin diferencias entre los sexos.
Esta es una dolencia hereditaria con carácter autosómico
recesivo, es decir que solo se expresa cuando se hereda de ambos
padres. Los pacientes con sicklemia tienen una hemoglobina anormal
que se llama hemoglobina S, que en determinadas circunstancias
deforma al glóbulo rojo, lo que origina anemia y pequeños coágulos
en los tejidos.
Si el padre y la madre son portadores sanos de la hemoglobina S
(AS) los hijos podrán tener hemoglobina AA (normal), AS (portador
sano) o SS (enfermo). Igual mecanismo se establece si alguno de los
padres padece la enfermedad y el otro es portador (AS), en cuyo caso
son mayores las posibilidades de que el hijo también sea enfermo, o
cuando menos será portador sano, es decir, AS. Existen combinaciones
de la hemoglobina S con otras hemoglobinas anormales (SC, S/beta
talasemia).
Los primeros síntomas se manifiestan después de los tres meses de
edad, cuando disminuyen los valores de hemoglobina fetal del recién
nacido y aparece la hemoglobina S, característica de la enfermedad.
Las principales manifestaciones son la palidez, coloración
amarilla de la piel y mucosas, el aumento del tamaño del hígado y el
bazo, infecciones frecuentes, las crisis dolorosas en músculos,
huesos o abdomen.
Destaca el especialista que la experiencia cubana sobre la
sicklemia es altamente reconocida en nuestro continente, por el gran
número de investigaciones realizadas sobre el tema en el país y el
aumento en la calidad y expectativa de vida de nuestros pacientes.
Cuba es miembro de la Sociedad Caribeña de Investigadores de la
Drepanocitosis y la Talasemia, la que realizará su III Conferencia
durante la celebración de la IX Jornada Latinoamericana de
Hematología, Inmunología y Medicina Transfusional que se celebrará
el próximo mes de mayo en el Palacio de la Convenciones.