Pero el mérito nadie se lo quita. Como tampoco el hecho de haber
sido el 2012 un año de ensueño para él: monarca por partida doble,
pues antes, en Barcelona, se había erigido rey juvenil, luego de
enviar su dardo hasta 78.64. En menos de un mes su corazón se
sometió a dos grandes emociones.
Dos disparos que cambiaron su vida, como también lo hizo aquel
reto en su colegio cuando practicaba cricket, disciplina tan
popular como el fútbol o el propio atletismo. Corría el 2009 y
siguiendo la estela de su hermano mayor Elton (posee una beca como
triplista en Estados Unidos), Keshorn se inclinó por la práctica del
triple salto. Entonces, un buen día desafió a los que estaban
entrenando jabalina, dijo que lanzaría más lejos que ellos y... tiró
más de 55 metros, según narró su mentor desde entonces, Ismael
López, cubano y otrora martillista.
Por esas cosas que tiene la vida en Trinidad y Tobago no se
entrena martillo, de ahí que en la base de seis semanas, que
cumplimentan en Cuba hasta el próximo domingo 21, no aparezca ningún
exponente de ese evento. Así, acompañan a Walcott (1.89 metros de
estatura y 93 kilogramos de peso), los balistas Cleopatra Borell (33
años) y Hezequiel Romeo (18) y el discóbolo Quincy Wilson (22).
"Es un reto entrenar aquí, Guillermo es un jabalinista de la
elite y muy competitivo. Fue decisión de mi entrenador, pero hasta
ahora siempre lo he apoyado. Poseen buen sistema de preparación y el
clima es muy favorable", sentenció Walcott, quien tiene en el
noruego Andreas Thorldkinsen su jabalinista ícono. Debutará esta
temporada estival en Doha el próximo 10 de mayo, fase inicial de la
IV Liga de Diamante, y celebró su 20 cumpleaños acá en La Habana el
pasado día 2.
¿Potencialidades? Su carrera de impulso y el desarrollo de la
técnica. "No me considero muy fuerte". Su entrenador López ahondó: "Keshorn
tiene una carrera muy sólida, consta de 13 pasos (ocho de impulso
por cinco de cruce), eso sumado a la potencia con que saca su brazo
derecho a la hora de lanzar lo convierten en un jabalinista de nivel
a pesar de su juventud. Lógicamente, debido a esa inexperiencia su
técnica puede mejorar mucho más, al igual que el peso corporal.
Confío en que aumente unos cinco kilogramos, pero necesita ampliar
sus hábitos alimenticios.
"A pesar de su título en Londres es un atleta muy sencillo,
disciplinado y entregado siempre. A veces me sorprendo regañándolo
cuando viene a entrenar con alguna molestia o enfermo. Su actuación
en la capital de Inglaterra no nos deja otra opción que batallar por
una medalla en el Mundial de Moscú, en ese sentido trabajamos."