MOSCU.
— La Cancillería de Rusia criticó hoy las maniobras poco
constructivas e incomprensibles del secretariado de la ONU en la
organización de investigaciones independientes sobre el uso de armas
químicas en Siria.
El Ministerio de Asuntos Exteriores considera inadmisible tal
acción desde cualquier parte, pero mucho menos desde la máxima
dirigencia de Naciones Unidas, que conforme a la Carta de la
organización mundial, debe actuar desde posiciones imparciales y con
objetividad ante el análisis de crisis y conflictos.
Deplora la diplomacia rusa que bajo presiones de algunos estados
el secretariado de la ONU ocupe una postura no constructiva e
inconsecuente y prácticamente sabotea una investigación específica y
verificable sobre el empleo de armas químicas en los hechos
ocurridos el 19 de marzo último en ese país árabe.
La Cancillería recuerda en la nota de protesta que fue
precisamente el gobierno sirio el que dirigió al secretario general
de la ONU, Ban Ki-moon, una petición para llevar a cabo pesquisas
acerca del incidente concreto y determinar la veracidad en torno al
asunto.
El ataque perpetrado con un cohete Scud, portador de agentes
químicos, mató en la ciudad siria de Alepo a 25 personas y causó más
de una veintena de heridos. Las fuerzas gubernamentales acusan a los
grupos armados radicales, y los opositores afirman lo contrario.
Damasco solicitó una investigación independiente.
Moscú llama la atención de una misiva del secretario general Ban
Ki-moon a las autoridades sirias en la que refiere la intención de
esclarecer no solo el citado incidente, sino también otros supuestos
hechos de similar naturaleza.
De acuerdo con la Cancillería, antes de la petición de Siria no
hubo solicitudes oficiales a la Naciones Unidas acerca de un posible
uso de armas químicas durante el conflicto en esa nación.
La pretensión, asevera el texto, a un acceso ilimitado a
objetivos indeterminados en ese país y a interpelar a quienes los
expertos consideren necesario, recuerda el modus operandi que se
siguió en Irak, en relación con la presunta existencia de armas
químicas, basada en informaciones falsas, y que derivó en una
invasión de la OTAN.