Calificada de Excelencia Nacional por la dirección de dicho
grupo, su finca El Mango, perteneciente a la Cooperativa de Créditos
y Servicios (CCS) Jorge Alfonso, constituye un ejemplo. Producciones
de cultivos varios, ganado mayor y menor, conejos, cerdos, abejas de
la tierra y frutales, así lo atestiguan.
Amparado en el Decreto Ley 300 (el cual le permite sumar otras
13,42 hectáreas a semejante cantidad en su posesión desde el 2008,
cuando se acogió al Decreto Ley 259), el campesino José utilizará
sus nuevas áreas forestales para el silvopastoreo, afirma.
Sus resultados avalan el empeño de un hombre que le dedica a su
finca cada uno de sus días, hasta el 31 de diciembre —"quien trabaja
con animales vivos, sabe que es así", dice—, pues en el 2012 entregó
165 toneladas de carne de cerdo, su mayor aporte histórico; 20
litros de leche diarios para la bodega del Consejo Popular de
Paraíso, así como altos niveles de viandas y vegetales, entre otros
renglones.
"Ahora estoy enfrascado en desarrollar los subprogramas cunícola
y caprino, en coordinación con la dirección del Movimiento de la
Agricultura Urbana y Suburbana, la Asociación Cubana de Producción
Animal y la Empresa de Ganado Menor", prosigue el productor.
En pos de ello —asevera—, tengo la indispensable base alimentaria
garantizada mediante la moringa, morera, king grass y el
bejuco de boniato de variedades forrajeras, todo lo cual sembré
aquí.
En su finca, José erigió un centro multiplicador del llamado
conejo pardo cubano, del cual dice: "Es mi meta principal ahora".
Cuenta con 30 reproductores y cuatro sementales. Su tasa de 8,4
crías por parto es considerada muy elevada para estos animales.
Su otro fin en estos momentos consiste en impulsar el desarrollo
de la cabra en tarima, que, según indica, permite la obtención de
mayores cantidades de leche.
Además, respalda el subprograma de frutales, específicamente con
las escasas o no tradicionales como la ciruela de diversos orígenes,
durazno, uva americana, cañandonga, granada, anón, pomarrosa,
canistel y tamarindo. Agrega a lo anterior la polinización mediante
la abeja melipona.
De igual manera, José emplea la excreta cunícola y vacuna como
materia orgánica para sus cultivos de tomate, boniato, plátano,
guayaba y maíz; al tiempo que da tratamiento a los residuales de
cerdo mediante el sistema de biogás.
Este hombre, además, tiene aulas anexas, en su finca, del
politécnico Francisco del Sol donde él asiste en cuestiones
prácticas a alumnos de la especialidad de Agronomía; además de
ayudar a los estudiantes de tercero y cuarto años de la Universidad
Carlos Rafael Rodríguez, en igual perfil.