MONTEVIDEO.
— La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
reflejó hoy avances en la economía digital de la región, que
representa el 3,2 por ciento de los recursos para Argentina, Brasil,
Chile y México.
Lo significativo del dato, agrega el comunicado del organismo,
está en que este indicador alcanza en los países de la Unión Europea
el cinco por ciento.
La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, significó
que la región debe avanzar hacia la economía digital para el cambio
estructural y la igualdad.
Señaló que la infraestructura de telecomunicaciones, las
industrias de tecnología de la información y de las comunicaciones
forman parte de las líneas de atención para dicho desarrollo.
La nota añade que están en prioridad las redes de banda ancha,
software y aplicaciones, hardware y servicios tecnológicos, junto
con el grado de alfabetización digital de los usuarios como
componentes de la economía digital.
La CEPAL certifica que la región debe explorar nuevas formas de
colaboración y regular de manera eficiente sus economías digitales,
además de buscar soluciones comunes a los múltiples desafíos, con la
expansión en este sector.
Agrega el reporte, que mientras en algunos países las tecnologías
de la información y de las comunicaciones (TIC) tienen un impacto
positivo en el crecimiento económico, la inversión tecnológica, la
estructura productiva y el comportamiento de empresas y
consumidores, es más lento en otros.
Debido a esa lentitud es necesario reforzar instituciones y las
políticas públicas con una visión estratégica de largo plazo,
refiere el organismo.
El informe señala la necesidad de promover la economía digital
para impulsar el crecimiento, lo que requiere conjugar nuevas
estrategias de política industrial y tecnológica, para consolidar un
mercado de TIC integrado en el que se incorporen todos los países,
sectores productivos y segmentos sociales.
Este informe fue leído en la apertura de la IV Conferencia
ministerial sobre la sociedad de la información, organizado en
Montevideo por la CEPAL mediante un proyecto cofinanciado por la
Comisión Europea y el gobierno uruguayo a través de la Agencia de
Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información. (