WASHINGTON.
— Miles de enfermos de cáncer en Estados Unidos perdieron sus
tratamientos clínicos especiales como consecuencia de millonarios
recortes presupuestarios dictados por el gobierno del presidente
Barack Obama.
Directores de hospitales y oncólogos de todo el país confirmaron
que para muchas instituciones a partir del presente mes es imposible
implementar los costosos requerimientos de quimioterapia con drogas
sin caer en la quiebra financiera.
Los fondos del seguro Medicare (cobertura médica para ancianos)
se vieron afectados con un dos por ciento de rebajas en
financiación, o unos dos mil millones de dólares, como parte de un
embargo de capitales certificado por la Casa Blanca.
El polémico corte de presupuesto, que totaliza 85 mil millones de
dólares, fue aprobado por la administración Obama y el Partido
Republicano desde hace tres años debido a una urgente necesidad de
contrarrestar el déficit fiscal en las arcas federales.
Jeff Vacirca, jefe ejecutivo de una clínica oncológica y
hematológica de Nueva York, confirmó que se vio en la necesidad de
rechazar a un tercio de sus 16 mil pacientes porque a su institución
no le alcanza el dinero para la profilaxis.
También el doctor Ralph V. Boccia, que dirige el Centro contra el
Cáncer y los Desórdenes Sanguíneos, corroboró que su institución
perdió mucho apoyo monetario por la retención de capitales, reportó
el diario The Washington Post.
El embargo afecta sobre todo el millonario apoyo financiero para
el Pentágono, pero también tiene un impacto cívico a mediano plazo
por la vía de más desempleo y menos respaldo a la salud pública,
entre otros programas domésticos.
Analistas calculan que la contracción presupuestaria costará en
total la evaporación de 750 mil puestos laborales, y una
ralentización en la expansión industrial de 0,6 por ciento para
final de este año.
Asimismo casi cuatro millones de desocupados verán reducidos sus
auxilios monetarios, y las reducciones en pagos estatales a
hospitales y doctores podrían alcanzar 10 mil millones de dólares. (