VIENA.
— El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao
Barroso, reconoció hoy la creciente brecha entre el norte y el sur
de Europa y la existencia de una emergencia social en varias
naciones en crisis, informó la televisión capitalina.
Barroso considera que el incremento del mencionado abismo radica
en las diferencias de políticas fiscales, aunque medios de prensa
locales se refieren a las cada vez más frecuentes acusaciones de que
Alemania emplea las dificultades de algunas naciones europeas para
sacar provecho económico.
El jefe de la CE estimó que la situación en la región es
compleja, por lo cual era difícil dividir a Europa solo en naciones
del norte o del sur por su desarrollo, al recordar que estados como
Irlanda se encuentran geográficamente en la zona norteña europea.
Aún así, admitió que el incremento de las diferencias entre
estados más ricos y menos desarrollados en Europa es motivo de una
gran preocupación.
Las naciones más desarrolladas de Europa deben ser más solidarias
con los afectados por la crisis y no pensar que son siempre los
otros los que cometen errores.
El funcionario portugués se mostró, no obstante optimista, pues,
apuntó, hace un año se hablaba del fin del euro, pero esta "crisis
existencialista" ha terminado, aunque sigue habiendo un alto nivel
de desempleo en Europa y una recesión en algunos países, comentó.
La CE, junto al Fondo Monetario Internacional y el Banco Central
Europeo impuso programas de ajuste a países como Irlanda, Islandia,
Grecia y Portugal, así como Chipre, en perspectiva, que ya causaron
nefastas consecuencias sociales. (