Casi
24 ciudades en California están hoy en situación de bancarrota o
emergencia financiera en el contexto de un déficit presupuestario
estatal que asciende a 15 mil 700 millones de dólares.
Urbes como San José, Watsonville, San Bernardino, Compton y
Stockton han mantenido las finanzas en rojo desde finales de 2012 y
el panorama completo amenaza a un fondo millonario destinado a los
costos de las pensiones públicas.
Stockton, una ciudad de 300 mil habitantes y 40 por ciento de
población hispana, devino esta semana en la más grande comunidad
urbana estadounidense en confirmar un estado de bancarrota.
El capital para empleados públicos de California, que debe ser de
225 mil millones de dólares, tiene un déficit de 87 mil millones y
los salarios de centenares de funcionarios y personas jubiladas
están bajo riesgo de congelación.
Otros estados norteamericanos en similar situación monetaria
irregular son Illinois, Texas y Carolina del Norte, indicó un
reporte del Comité de Actividades Económicas del Congreso federal.
Tenemos un déficit de casi 16 mil millones de dólares, en rigor
es mayor que el desbalance de 9,2 mil millones que habíamos previsto
en enero de 2012, admitió un vocero californiano de la Oficina de
Gobernación.
Vamos a tener que incrementar los recortes de gastos en todos los
niveles estructurales del gobierno departamental, acentuó el
portavoz.
La situación financiera de California empeoró cuando la
administración del presidente Barack Obama se negó a aportar
millones de dólares del programa federal de salud y además menguó la
recaudación estadual de impuestos.