Washington, 1 abr (PL).— El asesinato de funcionarios judiciales en
el estado de Texas puede ser responsabilidad de grupos supremacistas
blancos que operan en Estados Unidos, en particular la denominada
Hermandad Aria, informó hoy la prensa local.
Las principales sedes de las cortes en la ciudad tejana de
Kauffman permanecen cerradas y bajo estrictas medidas de seguridad
este lunes, tras el asesinato el sábado pasado del fiscal de
distrito Mike McLelland y su esposa, en el hogar de ambos.
McLelland había procesado varios casos de miembros de bandas
racistas, que tienen una fuerte presencia en Texas.
Además, el 31 de enero pasado fue muerto a tiros en la misma
localidad el fiscal asistente Mark Hasse, en un parqueo de la sede
del tribunal donde laboraba.
A principios de marzo, la policía local de Kauffman señaló que el
FBI buscaba pistas sobre vínculos entre los asesinos de Hasse y
quienes mataron a tiros el 19 de marzo al jefe de las instituciones
carcelarias del estado de Colorado, Tom Clements, en su casa.
Las autoridades dijeron que el sospechoso de ese crimen, Evan
Spencer Ebel, de 28 años, que después murió en un enfrentamiento con
la policía, era miembro de una banda supremacista cuando estaba
preso en una cárcel de esa demarcación.
En diciembre pasado, el Departamento de Seguridad Pública de
Texas alertó en un boletín que las autoridades recibieron
información creíble de que ese grupo racista planificaba de forma
activa acciones de venganza contra funcionarios del orden público,
informó el diario The Dallas Morning News.