Los cuerpos de las víctimas, la mayoría de ellas mujeres y niños,
fueron hallados en el barrio de Burj, cerca de la ciudad de
Talkalakh, informó el equipo de RT desde el lugar de los hechos.
Una fuente oficial indicó que rebeldes fuertemente armados
irrumpieron en varias viviendas con el fin de saquearlas y asesinar
a sus habitantes. Señalaron también que las fuerzas del régimen
intervinieron inmediatamente en la localidad, pero muchos
insurgentes lograron escapar.
Por su parte, los supervivientes aseguraron que este crimen fue
una venganza de los grupos armados ante la negativa de los
residentes a apoyarles.
De acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los
Derechos Humanos, el conflicto ya se ha cobrado 70.000 víctimas,
mientras que el número de sirios que se han visto obligados a huir
del país ha alcanzado un millón de personas.