En una entrevista reciente, la reportera resaltó que los
principales medios de comunicación estadounidenses recurren a la
"constante demonización" tanto de las autoridades sirias como de las
iraníes, la misma táctica que fue aplicada en el 2003 antes de la
invasión a Iraq.
La periodista e investigadora indicó que CNN recibió dinero del
gobierno de Estados Unidos y otros países para que la cadena
sincronizara el contenido de las noticias con los intereses
gubernamentales.
Tal actitud de los medios es "peligrosa para la sociedad
estadounidense, porque los espectadores no reciben la imagen precisa
de nuestra política internacional", afirmó.
Anteriormente, Amber Lyon, despedida por la CNN en el 2012, había
revelado que en medio de una represión de protestas populares en
Bahréin, CNN recibió dinero para dar una cobertura favorable de los
acontecimientos.