PRETORIA.—
El expresidente sudafricano Nelson Mandela, ingresado desde el
miércoles último en un hospital de esta capital por una infección
pulmonar, se mantiene estable y departió hoy con familiares, anunció
un comunicado de la Presidencia.
La salud de Mandela, de 94 años, no experimentó cambios
significativos desde ayer por la noche y pasó una parte de este
lunes con algunos miembros de su familia, expresa la nota del
gobierno sudafricano.
El premio Nobel de la Paz 1993 se recupera tras ser ingresado el
miércoles pasado por una recaída a partir de una anterior infección
pulmonar, por la que fue tratado durante 18 días en diciembre pasado
y luego este mes por 24 horas.
Mandela, héroe de las luchas contra el sistema racista de
apartheid, sufrió un derrame pleural a consecuencia de ese
padecimiento y fue tratado por ello, comunicó este sábado el
portavoz del gobierno Mac Maharaj.
Maharaj declaró a la prensa que no había novedades sobre la
evolución del primer presidente negro del país (1994), aunque
comentó que hay progresos y reacciona bien al tratamiento, en un
parte por el cuarto día de ingreso de Mandela.
El presidente sudafricano, Jacob Zuma, fue uno los primeros en
desear la rápida recuperación de Mandela, mientras organismos
regionales como la Unión Africana le expresaron su apoyo.
La presidenta de la Comisión de ese organismo, Nkosazana Dlamini-Zuma,
expresó que sus miembros se unen a los sudafricanos, a África y al
mundo "para hacer llegar nuestros pensamientos y oraciones a unos de
los líderes venerados" del continente.
Un comunicado de la dirigente panafricana patentiza su "enorme
confianza en la capacidad del equipo médico" que atiende al héroe
antiapartheid "para ayudarlo a vencer sus dificultades actuales".
El gobierno ha recibido también numerosas muestras de solidaridad
con Madiba, nombre en lengua xhosa con el que es conocido Mandela
por sus coterráneos, desde todo el país y diversas partes del mundo.
Un comunicado oficial llamó a los medios el miércoles último a
respetar la privacidad de Mandela y a "dejar que los médicos hagan
su trabajo".