El gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC-EP
coincidieron este domingo en que el aplazamiento del reinicio de las
conversaciones para la tercera semana de abril busca mejorar e
impulsar los diálogos de paz que sostienen desde el pasado 19 de
noviembre en La Habana.
En declaraciones a la cadena colombiana RCN, el jefe de la
delegación gubernamental, Humberto de la Calle, negó los rumores
sobre una supuesta crisis en las conversaciones y aseguró que "este
aplazamiento es para mejorar, para imprimir impulso" al proceso.
Fuentes de la delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), confirmaron a Granma
que el cambio de fecha —el reinicio estaba programado para este
martes— es para mejorar y ajustar algunos elementos pendientes.
Mediante un comunicado conjunto emitido el sábado, las partes
anunciaron que, "con el propósito de concluir el trabajo sobre los
puntos de la Agenda de manera expedita y en el menor tiempo
posible", como pactaron en el Acuerdo General del pasado mes de
agosto, las delegaciones dedicarán la primera quincena de abril a
trabajar por separado en los subtemas que restan del primer punto
(Desarrollo agrario integral ).
Asimismo, se ocuparán en la realización de consultas con la
Universidad Nacional y las Naciones Unidas para la preparación de un
foro sobre participación política que se llevará a cabo los días 28,
29 y 30 de abril en Bogotá.
El último ciclo de la mesa de paz, concluido el 21 de marzo
pasado, cerró con el reconocimiento de importantes avances en el
tema de la tierra, aunque aún persisten diferencias.
Las partes aseguraron entonces que esperaban superar los
desentendimientos durante la próxima ronda de conversaciones en el
Palacio de Convenciones de la capital cubana, sede permanente del
actual proceso de paz.
El mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, ha reiterado su
confianza en que se logre un acuerdo con la guerrilla antes de que
finalice el año. Para lograrlo, además del tema agrario y la
participación política, la mesa deberá zanjar el tema de las
víctimas, la solución al problema de los cultivos ilícitos, el fin
en sí mismo del conflicto y su refrendación.