Londres.— Al menos 22
personas murieron y otras 144 resultaron heridas luego que cinco
coches bomba estallaron hoy frente a igual número de mezquitas
chiítas en la capital iraquí y en la ciudad de Kirkuk, informaron
funcionarios iraquíes.
Las explosiones ocurrieron con una diferencia de tiempo
relativamente corta, iniciando los ataques a las 13:00 horas locales
(10:00 GMT), indicaron fuentes de seguridad y médicas.
Los ataques coordinados se produjeron horas después de que el
comandante de los regimientos de emergencia de la policía en Nínive,
Khalid al-Hamdani, sobrevivió a un atentado en el sur de Mosul.
Fuentes de seguridad dijeron al sitio de noticias
IraqiNews.com que el "coronel Khalid al-Hamdani sobrevivió
después de que una bomba explotó al paso de la caravana en la que
viajaba en la zona Hamam al-Alil".
"Las ambulancias se apresuraron a llegar a la zona de explosión
para trasladar a los heridos al hospital, mientras que el área fue
acordonada para iniciar las investigaciones correspondientes",
puntualizaron.
El ataque más mortífero fue en el barrio oriental de Jihad, donde
un coche bomba estacionado explotó cuando los fieles salían de una
mezquita tras la oración del viernes. Al menos siete personas
murieron y otras 25 resultaron heridas.
En el barrio Qahira, en el este de la capital iraquí, cuatro
fieles perdieron la vida y cerca de 20 resultaron heridos, mientras
tres personas murieron y otras 15 salieron con lesiones en el
distrito oriental de Zafaraniyah. Otro coche bomba mató a cinco e
hirió a 14 en Binook.
En el sur de la ciudad de Kirkuk, cerca de la mezquita de al-Rasul
al-Aadham, tres personas fallecieron y otras 70 resultaron heridas
tras la explosión de un coche bomba, detalló el jefe de la dirección
provincial de salud, Sadiq Omar Rasul.
Entre los lesionados figura un representante del líder espiritual
de los chiítas en Iraq, el ayatolá Ali al Sistani.