"Desde este momento, las relaciones entre Norte y Sur entrarán en
estado de guerra y todos los temas que se planteen entre Norte y Sur
se manejarán en consecuencia", afirma el comunicado, atribuido a
todos los organismos de gobierno e instituciones, y divulgado en la
noche de este viernes por la agencia oficial KCNA.
En horas de la mañana, el Mariscal y presidente de la RPDC, Kim
Jong-un, convocó a una reunión de emergencia con la dirigencia del
Ejército y ordenó alistar para el combate los misiles estratégicos
hacia objetivos estadounidenses y sudcoreanos.
Esta reacción responde a los ejercicios militares conjuntos que
realizan EE.UU. y Sudcorea desde inicios de mes y en los que el
jueves participaron dos bombarderos B-2 Spirit de la Fuerza
Aérea norteamericana, capaces de transportar armas nucleares.
En opinión de Pyongyang, EE.UU. quiere imponer un ultimátum con
los vuelos de los Spirit. Las acciones hostiles de EE.UU.
—según Kim Jong-un— están yendo "más allá de la fase de amenaza y
chantaje", cita la KCNA.
En vista de las tensiones, el ministro de Asuntos Exteriores de
Rusia, Serguei Lavrov, advirtió hoy en contra del "juego de fuerza
militar" y alertó que la situación se puede salir de control.