ROMA, 29 de marzo.— El presidente italiano, Giorgio Napolitano,
decidió tomarse algún tiempo para la "reflexión", tras concluir sin
resultados positivos la segunda ronda de consultas con los
principales partidos políticos del país para formar Gobierno.
Tras la falta de apoyo encontrada por el líder del Partido
Democrático (PD), Pier Luigi Bersani, Napolitano vuelve a asumir
toda la responsabilidad para romper el estancamiento político en
Italia, cuya inestabilidad gubernamental puede ser decisiva para el
futuro de la zona euro, informa EFE.
Los partidos siguen inamovibles en sus posturas, con la derecha
de Silvio Berlusconi insistiendo en un Gobierno de unidad nacional
con Bersani, quien a su vez rechaza el apoyo del ex primer ministro
conservador, y un Movimiento 5 Estrellas del comediante Beppe
Grillo, que rechaza todas las fórmulas tradicionales.
Berlusconi, el primero en reunirse con Napolitano hoy como
presidente del Pueblo de la Libertad, insistió en la necesidad de
una alianza con el PD y con la formación del expremier tecnócrata,
Mario Monti.
Sin embargo, el PD considera que la mejor opción para el país es
permitir un Gobierno que prepare una "convención constituyente" en
la que se apruebe la transformación del Senado en una "Cámara de las
regiones", se reduzca el número de provincias y parlamentarios, y se
logre la tan demandada nueva ley electoral.
De no encontrar una salida al estancamiento, el Presidente se
podría ver obligado a convocar nuevas elecciones.