Al
menos 25 muertos y alrededor de 32 mil damnificados son el saldo de
la última temporada de lluvias en Bolivia, de acuerdo a cifras del
Ministerio de Defensa Civil.
El viceministro de esa institución, Oscar Cabrera, aseguró que
desde el inicio de las precipitaciones en enero, las mismas han
generado inundaciones y desbordes de ríos que han destruido 617
viviendas, además de 13 mil 623 hectáreas de siembras.
Cabrera añadió que los daños causados son 70 por ciento menores a
los del año pasado, cuando unas 106 mil 582 personas perdieron sus
viviendas, por el mismo período de lluvias.
También detalló que los daños más cuantiosos se ubican en los
departamentos de La Paz (oeste), Chuquisaca (sur), Potosí
(suroeste), Tarija (sur) y Cochabamba (centro).
"Los eventos adversos más frecuentes fueron las riadas y
desbordes, que afectaron a 28 mil 673 familias en las regiones del
trópico de Cochabamba y Sur del país", explicó.
A las lluvias se sumó una fuerte granizada ocurrida en Cochabamba
el pasado fin de semana, dejando 500 familias damnificadas y 165
hectáreas de cultivos afectados.
Las intensas granizadas son frecuentes en Bolivia, principalmente
durante el verano, cuando tiene lugar también la época de lluvias.
Este año las precipitaciones obligaron al departamento de Cochabamba
a declarar estado de emergencia, el pasado jueves 14 de marzo.