Quién no ha leído o escuchado anécdotas de nuestros padres y
abuelos, de cuál era la situación social en la Cuba de los años
cincuenta del siglo pasado; el desempleo, la escasa atención médica,
las precarias condiciones de la vivienda, el analfabetismo, la
discriminación de la mujer o la desigualdad de vida entre las
poblaciones urbana y rural.
Aún así, hay quienes pretenden comparar lo que había antes de
1959 y lo que hoy disfrutamos todos los cubanos, lo cual deja duda
en los jóvenes de hoy al plantearse múltiples interrogantes. Pero
sabemos que solo con claras respuestas e interpretaciones a cada una
de ellas por avezados historiadores e investigadores es posible
comprender ¿Por qué el Moncada?
A esta y otras interrogantes se les dio respuesta ayer en la
Universidad de las Ciencias Informáticas, durante la tercera sesión
del Foro debate Aniversario 60 de los asaltos a los cuarteles
Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el cual abordó la situación
económica de Cuba en los años cincuenta.
Sobre la base de fuentes documentales de la época el doctor Juan
Carlos Alfonso, director del Centro de Estudios de Población y
Desarrollo contextualizó a través del Censo de Población y Viviendas
de 1953 y la Encuesta de Trabajadores Agrícolas Cubanos 1956-1957,
así como de la Agrupación Católica Universitaria, la situación del
campo cubano, marcando su enorme diferencia con la ciudad.
Asimismo, la doctora Gloria García, investigadora del Instituto
de Historia de Cuba (IHC) explicó que "no podemos entender la
situación de Cuba solo estudiando la etapa de la tiranía batistiana".
Para ello, dijo, es necesario caracterizar la década de los años
cincuenta y ver el comportamiento de la producción azucarera,
locomotora del país en aquellos años.
Por su parte, el doctor Miguel Alejandro Figuera, profesor de la
Universidad de La Habana, explicó cómo y por qué había dos Cuba, una
en La Habana y otra en el resto del país, como consecuencia de la
penetración del capital extranjero fundamentalmente en esta zona.
Varias fueron las inquietudes de estudiantes y profesores que,
durante el debate, giraron en torno a cómo dar respuestas
convincentes a cada una de las interrogantes sobre los procesos
migratorios como resultado de mejoras económicas, el nivel de
ingreso per cápita de la población, entre otras. Pero no faltó
quiénes recordaran aquel pasado triste con anécdotas, mientras los
más jóvenes, asombrados —y a la vez conscientes de que cada día se
separan más en el tiempo de los hechos que dieron lugar al triunfo
del Primero de Enero de 1959—, repasaron los contenidos aprendidos
en las clases de Historia, al tiempo que abogaron en la necesidad de
que este tipo de conferencias se hagan desde nuevas perspectivas.
Urge entonces, hacerlas más didácticas para lograr "vivir" a
través de imágenes aquella etapa de nuestra historia, donde cada uno
seamos partícipe de ella y sepamos tomar las herramientas para
enfrentar los tiempos actuales.
Según el doctor René González Barrios, director del Instituto de
Historia de Cuba, el Foro aboga por la necesidad de incentivar en
las nuevas generaciones la cultura del debate y presentarles una
historia lo más real posible, que les permita esclarecer lo que dio
lugar a las acciones del 26 de Julio de 1953.
Este encuentro y los que quedan por venir son fruto del trabajo
conjunto de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado,
el IHC y el Ministerio de Educación Superior, quienes trabajan en
función de recoger en soporte digital cada una de las conferencias e
intervenciones, para ser utilizadas por los profesores, estudiantes
y todos los interesados en conocer y profundizar en el ¿Por qué el
Moncada?